Nuestras Novedades

​Ciclo Lectivo 2027: El Colegio Corazón de María implementa un nuevo sistema de inscripción anticipada y en cuotas

​La institución busca dar previsibilidad financiera a los proyectos educativos y ofrecer un esquema de pago más ordenado y manejable para las familias de la comunidad.​ Con el objetivo de optimizar la planificación institucional y brindar mayores facilidades económicas a los hogares, la Comisión Directiva del Colegio Corazón de María anunció el lanzamiento de un nuevo esquema de inscripción para el Ciclo Lectivo 2027. El proceso, que comenzará a regir a partir del próximo 1° de agosto, se dividirá en dos etapas bien diferenciadas.​ Desde la conducción del colegio señalaron que este ordenamiento financiero es clave para el crecimiento de la comunidad: “Saber con anticipación con qué recursos contamos nos permite tomar decisiones más sólidas y encarar los proyectos que nuestra comunidad

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Marco general para el uso de celulares y TIC

Quiénes Somos

Nuestro Colegio funciona como una gran familia que guía y acompaña el desarrollo integral de cada alumno, desde una educación personal que favorece la maduración individual.

Somos un Centro educativo estatal de Gestión Privada, de enseñanza inicial, primaria y secundaria, dirigido por la Asociación Civil de Padres de Familia, posicionados desde la realidad cristiana, como Colegio Confesional.

Hoy el Colegio evoluciona gracias al compromiso y a la calidad humana de los docentes, equipo directivo, personal no docente, alumnos y padres, quienes día a día aportan con su esencia personal al crecimiento de esta gran comunidad.

“Educar es motivar el desarrollo integral de la persona, cultivando todas sus dimensiones para que pueda superarse. Es facilitar al joven la consecución de los valores que lo humanizan y personalizan, tales como la responsabilidad, la libertad, la trascendencia y la sociabilidad, para llegar a ser buenos cristianos y virtuosos ciudadanos.”

— La Escuela Católica, Sagrada Congregación para la Educación Católica, Roma, 1977

Nuestra Filosofía

La base de todo lo que hacemos: evangelizar educando y educar evangelizando.

MISIÓN

Formación integral de la persona

Formar personas de manera integral, impulsando las capacidades cognitivas, digitales, sociales, afectivas, morales y religiosas, en el marco de una cosmovisión cristiana, para lograr ciudadanos comprometidos con la transformación de su realidad, basados en una verdadera síntesis de fe, cultura y vida.

VISIÓN

Un colegio de referencia en Mendoza

Ser uno de los colegios privados destacados de Mendoza, caracterizado por acompañar el crecimiento de los alumnos basado en la adhesión a Jesucristo y el cumplimiento de la Doctrina de la Iglesia, fomentando la autonomía, el uso crítico de herramientas tecnológicas y el desarrollo de modos innovadores.

VALORES

Lo que nos define como comunidad

Los pilares que guían nuestra convivencia y formación día a día:

Responsabilidad Solidaridad Familiaridad Compañerismo Tolerancia Respeto Excelencia educativa Capacidad profesional

Nuestros Niveles Educativos

Una propuesta educativa completa que acompaña a cada alumno desde sus primeros años hasta la finalización del secundario.

NIVEL INICIAL

Jardín de Infantes

Salas de 3, 4 y 5 años · 9:10 a 12:50 hs.

Nos focalizamos en el desarrollo de la identidad personal, la autonomía, la interacción con otros y la expresión creativa, a través del componente lúdico como lenguaje natural del niño.

  • Proyecto de Inglés
  • Aulas Digitales Móviles
  • Proyecto Pastoral
  • Articulación con Nivel Primario

NIVEL PRIMARIO

1° a 7 Grado

Dos secciones por grado · 7:30 a 13:00 hs.

Generamos las condiciones para el desarrollo integral del niño, afianzando la confianza en sí mismo, fomentando la creatividad, la expresión y el conocimiento de valores.

  • Inglés Intensivo (clases diarias)
  • Aulas Digitales Móviles
  • Entrenamiento de habilidades sociales
  • Taller de fútbol
  • Viaje a Malargüe

NIVEL SECUNDARIO

Ciclo Básico y Orientado

Dos secciones por año · 7:30 a 13:30 hs.

Acompañamos al alumno proporcionándole las herramientas sociales, técnicas y académicas para su desarrollo personal y vocacional. Dos orientaciones: Economía y Gestión · Ciencias Sociales y Humanidades.

  • Inglés intensivo
  • Orientación vocacional
  • Aulas Digitales Móviles
  • Concurso cultural
  • Viaje a Puerto Madryn

Nuestra Historia

Más de 60 años formando personas íntegras en Mendoza.

1964

Fundación del Colegio

El 16 de abril, la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos) funda el Jardín de Infantes Corazón de María, bajo el espíritu de San Antonio María Claret.

1965

Incorporación oficial

El 12 de febrero se incorpora a la Enseñanza Oficial como Escuela Particular Incorporada N° 79-P. Nace también la Cooperadora "Amigos del Colegio Corazón de María", antecesora de la actual Asociación Civil de Padres.

1989

Apertura del Nivel Secundario

Con el auspicio y asesoramiento de las autoridades educativas de la Provincia, comienza a funcionar el primer año del Nivel Secundario, completando el ciclo educativo completo.

1991

Traspaso a la Asociación Civil de Padres

El 3 de junio, la Congregación Claretiana cede la institución a la Asociación Civil de Padres de Familia, asociación sin fines de lucro que conduce el colegio hasta hoy.

Hoy

Una comunidad viva

El Colegio Corazón de María continúa creciendo gracias al compromiso de docentes, directivos, familias y alumnos que construyen juntos esta gran comunidad educativa mendocina.

Nuestros Proyectos

Tómate un momento para leer o escuchar el Evangelio del día

✞ Evangelio del día 23 de July de 2026

Evangelio y palabra del día 24 julio 2026

Lectura del libro de Jeremías

Jeremίas 3, 14-17

“Vuélvanse a mí, hijos rebeldes, porque yo soy su dueño, dice el Señor: Iré tomando conmigo a uno de cada ciudad, a dos de cada familia y los traeré a Sión; les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con sabiduría y prudencia.

Después, cuando ustedes se hayan multiplicado y hayan prosperado en el país, palabra del Señor, ya no habrá necesidad de invocar el arca de la alianza del Señor, pues ya no pensarán en ella, ni se acordarán de ella, ni la echarán de menos, ni se les ocurrirá hacer otra.

En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén ‘el trono del Señor’, acudirán a ella todos los pueblos en el nombre del Señor y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado”.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 

Mateo 13, 18-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta’’.

Hoy el Evangelio nos presenta la parábola del sembrador (cfr Mt 13,1-23). La de la “siembra” es una imagen muy hermosa, y Jesús la usa para describir el don de su Palabra. Imaginemos una semilla: es pequeña, casi no se ve, pero hace crecer plantas que dan frutos. La Palabra de Dios es así; pensemos en el Evangelio, un pequeño libro, sencillo y al alcance de todos, que produce vida nueva en quien lo acoge. Por tanto, si la Palabra es la semilla, nosotros somos el terreno: podemos recibirla o no. Pero Jesús, “buen sembrador”, no se cansa de sembrarla con generosidad. Conoce nuestro terreno, sabe que las piedras de nuestra inconstancia y las espinas de nuestros vicios (cfr vv. 21-22) pueden sofocar la Palabra, y sin embargo espera, siempre espera que nosotros podamos dar fruto abundante. Así actúa el Señor y así estamos llamados a actuar también nosotros: a sembrar sin cansarnos. (…)  A la luz de todo esto podemos preguntarnos: ¿yo siembro el bien? ¿Me preocupo solo por recoger para mí o también de sembrar para los otros? ¿Lanzo algunas semillas del Evangelio en la vida de todos los días: estudio, trabajo, tiempo libre? ¿Me desanimo o, como Jesús, sigo sembrando, también si no veo resultados inmediatos? María, que hoy veneramos como Virgen del Monte Carmelo, nos ayude a ser sembradores generosos y alegres de la Buena Noticia. (Francisco - Angelus, 16 de julio de 2023)