
Con emotividad y trabajo en equipo, el Colegio Corazón de María celebró la Gesta de la Independencia
En un emotivo encuentro que unió al Nivel Inicial y al Nivel Primario, los alumnos de la Sala de 5 “B” y de 5° Grado “B” revivieron los hechos históricos de 1816. El acto, que debió posponerse por el receso invernal, se llevó a cabo el pasado viernes 24 de julio con un marco multitudinario de familias y docentes. La comunidad educativa del Colegio Corazón de María volvió a reunirse en las instalaciones de la institución para rendir homenaje a una de las fechas más trascendentales de nuestra identidad nacional: el 207° Aniversario de la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.Aunque la conmemoración estaba prevista originalmente para las semanas previas al receso invernal, el tradicional
Marco general para el uso de celulares y TIC
Quiénes Somos
Nuestro Colegio funciona como una gran familia que guía y acompaña el desarrollo integral de cada alumno, desde una educación personal que favorece la maduración individual.
Somos un Centro educativo estatal de Gestión Privada, de enseñanza inicial, primaria y secundaria, dirigido por la Asociación Civil de Padres de Familia, posicionados desde la realidad cristiana, como Colegio Confesional.
Hoy el Colegio evoluciona gracias al compromiso y a la calidad humana de los docentes, equipo directivo, personal no docente, alumnos y padres, quienes día a día aportan con su esencia personal al crecimiento de esta gran comunidad.
“Educar es motivar el desarrollo integral de la persona, cultivando todas sus dimensiones para que pueda superarse. Es facilitar al joven la consecución de los valores que lo humanizan y personalizan, tales como la responsabilidad, la libertad, la trascendencia y la sociabilidad, para llegar a ser buenos cristianos y virtuosos ciudadanos.”
— La Escuela Católica, Sagrada Congregación para la Educación Católica, Roma, 1977
Nuestra Filosofía
La base de todo lo que hacemos: evangelizar educando y educar evangelizando.
MISIÓN
Formación integral de la persona
Formar personas de manera integral, impulsando las capacidades cognitivas, digitales, sociales, afectivas, morales y religiosas, en el marco de una cosmovisión cristiana, para lograr ciudadanos comprometidos con la transformación de su realidad, basados en una verdadera síntesis de fe, cultura y vida.
VISIÓN
Un colegio de referencia en Mendoza
Ser uno de los colegios privados destacados de Mendoza, caracterizado por acompañar el crecimiento de los alumnos basado en la adhesión a Jesucristo y el cumplimiento de la Doctrina de la Iglesia, fomentando la autonomía, el uso crítico de herramientas tecnológicas y el desarrollo de modos innovadores.
VALORES
Lo que nos define como comunidad
Los pilares que guían nuestra convivencia y formación día a día:
Nuestros Niveles Educativos
Una propuesta educativa completa que acompaña a cada alumno desde sus primeros años hasta la finalización del secundario.
NIVEL INICIAL
Jardín de Infantes
Salas de 3, 4 y 5 años · 9:10 a 12:50 hs.
Nos focalizamos en el desarrollo de la identidad personal, la autonomía, la interacción con otros y la expresión creativa, a través del componente lúdico como lenguaje natural del niño.
- Proyecto de Inglés
- Aulas Digitales Móviles
- Proyecto Pastoral
- Articulación con Nivel Primario
NIVEL PRIMARIO
1° a 7 Grado
Dos secciones por grado · 7:30 a 13:00 hs.
Generamos las condiciones para el desarrollo integral del niño, afianzando la confianza en sí mismo, fomentando la creatividad, la expresión y el conocimiento de valores.
- Inglés Intensivo (clases diarias)
- Aulas Digitales Móviles
- Entrenamiento de habilidades sociales
- Taller de fútbol
- Viaje a Malargüe
NIVEL SECUNDARIO
Ciclo Básico y Orientado
Dos secciones por año · 7:30 a 13:30 hs.
Acompañamos al alumno proporcionándole las herramientas sociales, técnicas y académicas para su desarrollo personal y vocacional. Dos orientaciones: Economía y Gestión · Ciencias Sociales y Humanidades.
- Inglés intensivo
- Orientación vocacional
- Aulas Digitales Móviles
- Concurso cultural
- Viaje a Puerto Madryn
Nuestra Historia
Más de 60 años formando personas íntegras en Mendoza.
Fundación del Colegio
El 16 de abril, la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos) funda el Jardín de Infantes Corazón de María, bajo el espíritu de San Antonio María Claret.
Incorporación oficial
El 12 de febrero se incorpora a la Enseñanza Oficial como Escuela Particular Incorporada N° 79-P. Nace también la Cooperadora "Amigos del Colegio Corazón de María", antecesora de la actual Asociación Civil de Padres.
Apertura del Nivel Secundario
Con el auspicio y asesoramiento de las autoridades educativas de la Provincia, comienza a funcionar el primer año del Nivel Secundario, completando el ciclo educativo completo.
Traspaso a la Asociación Civil de Padres
El 3 de junio, la Congregación Claretiana cede la institución a la Asociación Civil de Padres de Familia, asociación sin fines de lucro que conduce el colegio hasta hoy.
Una comunidad viva
El Colegio Corazón de María continúa creciendo gracias al compromiso de docentes, directivos, familias y alumnos que construyen juntos esta gran comunidad educativa mendocina.
Nuestros Proyectos
Tómate un momento para leer o escuchar el Evangelio del día
Evangelio y palabra del día 27 julio 2026
Lectura del libro de Jeremías
Jeremίas 13, 1-11
El Señor me dijo: “Ve a comprar un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en el agua”. Compré el cinturón y me lo puse en la cintura, según la orden del Señor.
Entonces el Señor me habló por segunda vez y me dijo: “Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto en la cintura, levántate y vete al río Eufrates y escóndelo ahí, en el agujero de una roca”. Fui y lo escondí en el Eufrates, como me había ordenado el Señor.
Al cabo de mucho tiempo, me dijo el Señor: “Levántate, vete al Eufrates y recoge el cinturón que te mandé que escondieras ahí”. Fui al Eufrates, escarbé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido; pero el cinturón se había podrido: no servía para nada.
Entonces el Señor me habló y me dijo: “Esto dice el Señor: ‘Del mismo modo haré yo que se pudra la gran soberbia de Judá y de Jerusalén. Ese pueblo malvado se ha negado a obedecerme, se porta obstinadamente, ha seguido a otros dioses para servirlos y adorarlos, y será como este cinturón, que ya no sirve para nada. Porque así como el cinturón va adherido al cuerpo, así quise llevar unidas a mí a la casa de Israel y a la casa de Judá, para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor; pero ellos no me escucharon’”.
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mateo 13, 31-35
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: “El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas”.
Les dijo también otra parábola: “El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar”.
Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
Hablar de Dios quiere decir, ante todo, tener bien claro lo que debemos llevar a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo: no un Dios abstracto, una hipótesis, sino un Dios concreto, un Dios que existe, que ha entrado en la historia y está presente en la historia; el Dios de Jesucristo como respuesta a la pregunta fundamental del por qué y del cómo vivir. Por esto, hablar de Dios requiere una familiaridad con Jesús y su Evangelio; supone nuestro conocimiento personal y real de Dios y una fuerte pasión por su proyecto de salvación, sin ceder a la tentación del éxito, sino siguiendo el método de Dios mismo. El método de Dios es el de la humildad —Dios se hace uno de nosotros—, es el método realizado en la Encarnación en la sencilla casa de Nazaret y en la gruta de Belén, el de la parábola del granito de mostaza. Es necesario no temer la humildad de los pequeños pasos y confiar en la levadura que penetra en la masa y lentamente la hace crecer (cf. Mt 13, 33). Al hablar de Dios, en la obra de evangelización, bajo la guía del Espíritu Santo, es necesario una recuperación de sencillez, un retorno a lo esencial del anuncio: la Buena Nueva de un Dios que es real y concreto, un Dios que se interesa por nosotros, un Dios-Amor que se hace cercano a nosotros en Jesucristo hasta la Cruz y que en la Resurrección nos da la esperanza y nos abre a una vida que no tiene fin, la vida eterna, la vida verdadera. (Benedicto XVI - Audiencia general, 28 de noviembre de 2012)





